Descubren una figura que reaviva uno de los misterios más antiguos de la Biblia

Los investigadores creen que podría tratarse del rey Acab de Israel, pero tienen otros dos candidatos más. ¿De quién será realmente esta cabeza?

 
 Un equipo de arqueólogos israelíes y estadounidenses ha descubierto un fragmento de una insólita estatuilla que data del siglo IX a.C. Enterrada bajo las colinas de la frontera norte de Israel, en el nexo de tres antiguos reinos, es uno de los últimos enclaves bíblicos que aún no se habían descubierto. Eso es lo que dijo el equipo de expertos tras iniciar las operaciones para desenterrar las ruinas de Abel Beth Maacah hace cinco años.

El ingeniero Mario Tobia fue quien descubrió esta cabeza de piedra durante las excavaciones realizadas en esta zona. El fragmento, que muestra el rostro de un hombre con barba, pelo oscuro, ojos negros y diadema amarilla y negra, debió pertenecer a una figura de unos 25 centímetros de tamaño. La pieza fue encontrada entre las ruinas de un edificio administrativo, lo que ha hecho suponer que debía tratarse de un retrato en piedra de algún personaje ilustre.

 

Un equipo de arqueólogos israelíes y estadounidenses ha descubierto un fragmento de una insólita estatuilla que data del siglo IX a.C. Enterrada bajo las colinas de la frontera norte de Israel, en el nexo de tres antiguos reinos, es uno de los últimos enclaves bíblicos que aún no se habían descubierto. Eso es lo que dijo el equipo de expertos tras iniciar las operaciones para desenterrar las ruinas de Abel Beth Maacah hace cinco años.

El ingeniero Mario Tobia fue quien descubrió esta cabeza de piedra durante las excavaciones realizadas en esta zona. El fragmento, que muestra el rostro de un hombre con barba, pelo oscuro, ojos negros y diadema amarilla y negra, debió pertenecer a una figura de unos 25 centímetros de tamaño. La pieza fue encontrada entre las ruinas de un edificio administrativo, lo que ha hecho suponer que debía tratarse de un retrato en piedra de algún personaje ilustre.

Probablemente un rey. Pero, ¿cuál? Los análisis revelan que pudo ser fabricada entre los años 900 y 800 antes de Cristo, por lo que tiene más de 2.800 años. Fue tallada en una cerámica vidriada llamada fayenza y mide exactamante 5,1×5,6 centímetros, tal y como revela ‘Live Science

¿Quién era realmente?

Según los investigadores, en ese período Abel Beth Maacah se encontraba muy cerca de las fronteras de tres reinos que controlaorn la ciudad en diversos momentos. Eso reduce la lista de candidatos a tres principales: Ben Hadad o Hazael, reyes de Aram-Damasco; Acab o Jehú de Israel; o Itobaal de Tiro. En la Biblia se cuentan pocas historias sobre la ciudad y todas son bastante confusas para los científicos que quieren saber qué ocurrió en realidad.

El relato cuenta que fue un monarca que realizó grandes conquistas, pero que cayó en desgracia al traicionar la ley de Moisés por introducir cultos paganos. Algo que hizo por influencia de su esposa llamada Jezabel. “La figura de este hombre representa la manera genérica en que fueron descritos los pueblos semitas”, afirma la arqueóloga Yahalom-Mack en referencia a la pieza, que es única en el arte figurativo de la Edad del Hierro y “de una calidad exquisita”.

“Probablemente estemos suponiendo que era un rey, pero no tenemos forma de probarlo“, explica Robert Mullins de la Universidad Azusa Pacific, que codirigió el lado estadounidense de la excavación. Que el hombre era importante es obvio. Incluso parte de su corona, su elegante barba y su elegante cabello, fue diseñado con una precisión artística casi inaudita para esa época y región, apuntó ‘Associated Press’.

“Sus ojos y pupilas en forma de almendra están delineadas en negro y los labios fruncidos le dan una mirada que es, en parte, pensativa y, en parte, dura”, escribió la universidad en un comunicado de prensa. Según, la institución, ese objeto está hecho de un material similar al vidrio, más comúnmente visto en joyería de la Edad de Hierro. Los arqueólogos se apresuraron a exhibirlo en el Museo de Israel, donde simplemente se le etiqueta como “cabeza de una estatua que representa a un rey”.

Marido de Jezabel

Fue la reina más despiadada mencionada en la Biblia. Esta princesa fenicia del siglo IX antes de Cristo contrajo matrimonio con Acab, heredero de Israel, uniendo así a dos pueblos enfrentados. Aunque en la Biblia destaca sobre todo su despotismo y crueldad, la arqueología ofrece también otro punto de vista: el de una mujer fuerte, extranjera entre los israelitas, que fue fiel a sus propios ideales y a la enseñanza de su padre, y quiso instaurar el culto a los dioses de su niñez.

“Prácticamente no existen fuentes extrabíblicas para aclarar este asunto“, remarcaron los arqueólogos para hablar de la historia de la ciudad. Y las referencias de la Biblia a esta ciudad son invariablemente breves y vagas. Pero lo que los científicos han descubierto sugiere que Abel Beth Maacah, probablemente, cambió rápidamente de reyes a lo largo del siglo IX a.C., lo que significa que la cabeza esculpida podría pertenecer a uno de los monarcas que estuvo implicado en los muchos enfrentamientos.

En la Biblia, Jezabel generalmente se representa como una traidora blasfema a su reino, que finalmente fue arrojada por una ventana, pisoteada por caballos y comida por perros. Durante siglos, se convirtió en sinónimo de inmoralidad, pero lo cierto es que pudo haber sido tratada injustamente porque fue tan poderosa que unió dos reinos enfrentados. “Esta cabeza representa un verdadero enigma“, apunta uno de los arqueólogos.

Fuentes: ABC / Live Science

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