Fuentes históricas de Jesús

Fuentes históricas de Jesús

Fuentes históricas de Jesús
“Jesús en las fuentes históricas no cristianas” (IV) 

Las referencias históricas sobre Jesús son relativamente abundantes. Aparte del Nuevo Testamento que recoge datos sobre la vida y la enseñanza de Jesús. A estas fuentes se añaden distintos escritos apócrifos de valor desigual y referencias patrísticas datables todavía en el siglo I. Sin embargo, resulta de interés preguntarse si hay más fuentes históricas que mencionen a Jesús.

07 DE OCTUBRE DE 2005

Las primeras referencias a Jesús que conocemos fuera del marco cultural y espiritual del cristianismo son las que encontramos en las fuentes clásicas . que surgen de un contexto cultural previo al Occidente cristiano y que son ocasionalmente las únicas conocidas . Dentro de ellas, tratamos en el artículo anterior de Tácito, Suetonio, y Plinio el Joven, y Flavio Josefo (a mitad de camino entre el mundo clásico y el judío). 

Pero (como hemos visto) posiblemente, la colección más interesante de textos relacionados con Jesús se halle en las fuentes rabínicas. Este conjunto reviste un enorme interés porque procede de los adversarios espirituales de Jesús y del cristianismo.

Además, las citas rabínicas resultan especialmente negativas en su actitud hacia el personaje de Jesús y, de manera muy sugestiva, porque estas fuentes vienen a confirmar buen número de los datos suministrados acerca de él por los autores cristianos .

Aún de mayor interés son los datos que nos proporcionan las fuentes rabínicas sobre la enseñanza y las pretensiones de Jesús. En armonía con distintos pasajes de los Evangelios, el Talmud nos dice que Jesús se proclamó Dios e incluso se señala que anunció que volvería por segunda vez. Ambas doctrinas —la de la conciencia de divinidad de Cristo y la de su Parusía— han sido atacadas desde el siglo XIX como creaciones de los primeros cristianos desprovistas de conexión con la predicación original de Jesús. Curiosamente, son los mismos adversarios rabínicos de Jesús los que confirman en estos textos las afirmaciones de los Evangelios en contra de la denominada Alta crítica.

De enorme interés son también las referencias a la interpretación de la Torah que sustentaba Jesús . En las últimas décadas, en un intento por salvar la distancia entre el judaísmo y Jesús, se ha insistido en que la relativización de la Torah no se debía a Jesús sino a Pablo y a los primeros cristianos. De nuevo, la suposición es desmentida por los textos rabínicos. De hecho, se le acusa específicamente de relativizar el valor de la Ley, lo que le habría convertido en un falso maestro y en acreedor a la última pena..

CONCLUSIÓN

Resumiendo pues, puede señalarse que efectivamente contamos con fuentes históricas distintas de las cristianas para conocer la vida y la enseñanza de Jesús . Todas ellas eran hostiles —a lo sumo, indiferentes— pero, de manera muy interesante, corroboran la mayoría de los datos que conocemos por el Nuevo Testamento.

Su judaísmo, su pertenencia a la estirpe de David, su autoconciencia de mesianidad y divinidad, la realización de milagros, su influencia sobre cierto sector del pueblo judío, su afirmación de que vendría por segunda vez, su ejecución a instancias de algunas autoridades judías pero a mano del gobernador romano Pilato, la afirmación de que había resucitado y la supervivencia de sus discípulos hasta el punto de alcanzar muy pronto la capital del imperio son tan sólo algunos de los datos que nos proporcionan —no con agrado, todo hay que decirlo— las diferentes fuentes no-cristianas.

Es mucho más de lo que sabemos por fuentes alternativas en el caso de la mayoría de los personajes de la Antigüedad.

Autores: César Vidal Manzanares

©Protestante Digital 2011

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