Arqueologia

Aseveraciones importantes requieren ir acompañadas tambien de pruebas, o al menos, evidencias igual de importantes. Evidencia es la certeza clara y manifiesta de una cosa, de tal forma que nadie puede dudar de ella ni negarla. Hoy, igual que en otras épocas, el hombre ha exigido y demandado evidencias. Muchos de nosotros nos podemos identificar con Tomás, uno de los doce apostoles. A él se le dio una evidencia segura, según los evangelios:

 

“Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, que no estaba con ellos cuando Jesús se presentó. Le dijeron, pues, los otros discípulos: –¡Hemos visto al Señor! . Él les dijo: –Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré. Ocho días después estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, se puso en medio y les dijo: –¡Paz a vosotros! . Luego dijo a Tomás: –Pon aquí tu dedo y mira mis manos; acerca tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: –¡Señor mío y Dios mío!. Jesús le dijo: –Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron y creyeron.” (Juan 20:24-29)

Las siguientes ciudades y lugares, hoy ruinas practicamente en su totalidad, son una buena muestra de testimonio y evidencia:

A

Aceldama, Aco o Acre, Alejandría, Antioquía, Antipatris, Atenas

B

Belén, Betania, Betesda (estanque), Betsaida

C

Calvario (Golgota), Caná de Galilea, Capernaum, Cesarea Marítima, Cesarea de Filipo, Colosas, Corazín, Corinto

D

Damasco, Derbe

 

E

Efeso , Emaus

F

Filipos

G

Getsemani

H

Hierapolis

J

Jericó

L

Laodicea