Betania

Era la ciudad donde vivían María, Marta y Lázaro. Su nombre actual es El-Azariyeh (“el lugar de Lázaro”). Esta situada a 3 Km. al este de Jerusalén en la ladera oriental del monte de los Olivos.

Las ruinas mas antiguas que allí se encuentran constan de una tumba en forma de cueva, que algunos consideran sea la tumba de Lázaro. La supuesta tumba de Lázaro es una caverna a la cual se llega por medio de unos 25 escalones. Existe poca posibilidad de que ésta hubiera estado relacionada en alguna forma con la sepultura de Lázaro, aunque así se ha indicado desde el año 300 d.C. Las ruinas en forma de torres gemelas conocidas como la casa de Simón el leproso, donde Jesús fue ungido con un perfume costoso, son de origen medieval:

“Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza. Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume? Porque podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella. Pero Jesús dijo: Dejadla, ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. Siempre tendréis a los pobres con vosotros, y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis. Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella”. (Marcos 14:3-9, Cf. Mateo 26:6-7; Juan 11:1-3; Juan 12 1:3).

Jesucristo tambien se refiere a la ciudad de Betania cuando maldice a la higuera esteril:

“Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos.” (Marcos 11:12-14)

El apóstol Juan nombra tambien dicha ciudad en su evangelio:

“Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios; y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.” (Juan 11:17-19)