Corazin

En la actualidad se identifica con las ruinas de Kerazeh a casi 3 Km. al norte de Capernaúm. Entre las ruinas se encuentran los restos de una sinagoga un poco parecida a otra que había en Capernaúm, pero más pequeña. En ella se hallan esculpidos muchos símbolos, muchos de ellos paganos como una cabeza de medusa y un centauro luchando contra un león.

En esta sinagoga los arqueólogos descubrieron un asiento de piedra, que correspondía a la cátedra de Moisés que Jesús menciona en Mateo 23:1-2

“Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos”.

Se refiere a una silla en la sinagoga reservada para el maestro que enseñaba la ley de Moisés; la expresión significaba, por extensión, la autoridad oficial en cuanto a la interpretación tradicional de la Ley. Este asiento tenía brazos de sillón, un espaldar alto, y en su parte delantera tenía una inscripción en arameo que decía: “Recordado para siempre sea Yudan el hijo de Ismael, quién hizo el pórtico y las gradas en el portal. Que su recompensa sea el tener parte con los justos”. Hoy día, la original se encuentra en el museo de Israel, Jerusalén.

En esta ciudad el Señor efectuó algunas de Sus poderosas obras, y sobre las que se pronunció un ¡ay!, al igual que Betsaida y Capernaúm. Todas ellas cerca del mar de Galilea:

“Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo: «¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida!, porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que en vestidos ásperos y ceniza se habrían arrepentido. Por tanto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón que para vosotras”. (Mateo 11:20-22 y Lucas 10:13-16).