Jesucristo

– sino, como está escrito : Aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él, verán; Y los que nunca han oído de él, entenderán –. (Romanos 15:21)

La mayoría de personas reconocen fácilmente el nombre de Jesucristo. Sin embargo, esas mismas personas también reconocen nombres como Zeus, Pandora, Ninfas, etc. ¿Es Jesús de Nazaret un personaje ficticio que merece ser incluido en una lista de genios, cazadores de dragones o héroes voladores? ¿O debería su nombre tomar posición bien merecida en los pasillos de la historia actual?

Algunas personas dicen que Jesús es un mito, una leyenda que realmente nunca vivió en la Tierra. Después de todo, es verdad que no tenemos una simple carta o libro escrito por Jesús mismo. ¿Qué evidencia está disponible para probar que Jesús realmente caminó en esta Tierra?

El primer tipo de registro es comúnmente conocido como fuentes “hostiles”. Las fuentes hostiles fueron escritas por gente que no apreciaba a Jesús y a sus seguidores. Tales hombres realmente no quisieron promover los esfuerzos de Cristo o causar que la gente creyera en su existencia. De hecho, rechazaron las enseñanzas de Cristo y a menudo injuriaron a Cristo y a sus seguidores. Por tanto, cuando estas fuentes hablan acerca de Él, nadie puede acusarles de ocultar los hechos a favor de Jesús.

Cornelio Tácito nació alrededor de 55 d.C. y murió alrededor de 120 d.C. Fue un romano de la clase alta que tuvo una buena educación y que mantuvo altas posiciones gubernamentales bajo varios emperadores romanos. Él es famoso por escribir Anales una historia de Roma escrita alrededor del año 115 d.C. En Anales , contó del gran incendio de Roma que ocurrió en 64 d.C. Muchos sospecharon que Nerón, el Emperador Romano, había dado orden de quemar la ciudad:

“Nerón culpó e impuso las más intensas torturas sobre una clase de gente depravada conocida como cristianos por el populacho. Cristo, de quien el nombre tuvo su origen, fue ejecutado durante el gobierno de Tiberio por el procurador de Judea, Poncio Pilato. Pero la superstición maliciosa, reprimida por el momento, irrumpió otra vez no solamente en Judea (donde comenzó esta maldad), sino también en Roma”.

Tácito, aunque odiaba a los cristianos, sí tuvo algo que decir . ¡Su testimonio establece más allá de toda duda razonable que la religión cristiana fue históricamente relevante y que su fundador fue un personaje verificable e histórico tan famoso que atrajo la atención de incluso el mismo emperador!

Otro testimonio hostil viene de Suetonio, quien escribió alrededor del año 120 d.C. Sus escritos son partes fidedignas de la evidencia histórica. Dos veces en su libro de historia, Suetonio mencionó específicamente a Jesucristo y a sus seguidores. Por ejemplo, él escribió:

“Ya que los judíos en Roma estaban causando disturbios bajo la instigación de Christos, él (Claudio) los expulsó de la ciudad.” (en el libro de Hechos 18:2, su autor, Lucas, mencionó esta circunstancia).

“El castigo recayó sobre los cristianos, una secta que profesa una creencia religiosa nueva y maliciosa”.

Otra vez, es claro que Suetonio y el gobernador romano sintieron odio hacia Cristo y hacia su supuesta banda de rebeldes “maliciosos”. Es también claro que Suetonio (y de hecho, la mayor parte de Roma) admitió que Cristo fue el fundador digno de mención de una religión histórica.

Otro romano con el nombre de Plinio el Joven, abogado,escritor y científico de la antigua Roma, también aportó testimonio hostil para la vida de Jesús. En una carta que escribió aproximadamente en 110 d.C., usó los términos “cristiano” o “cristianos” siete veces y escribió el nombre “Cristo” tres veces. No se puede negar el hecho que los cristianos, con Cristo como su fundador, se habían multiplicado en tal manera como para atraer la atención del Emperador y sus oficiales para el tiempo de Plinio. Después de examinar esta clase de evidencia, es imposible negar el hecho que Jesucristo fue reconocido como una persona real e histórica.

Revolucionario, loco, necio, falsario, mito o Señor … C.S. Lewis escritor, apologista y académico irlandés, que durante un tiempo fue agnóstico declaró:

“Trato de prevenir a cualquiera para que no diga la necedad que la gente dice a menudo respecto de él: ‘Estoy dispuesto a aceptar a Jesús como un gran maestro de moral, pero no acepto sus aseveraciones de ser Dios’. Eso es lo que no debemos decir. Un hombre que fuese meramente hombre y dijera las cosas que dijo Jesús, no sería un gran maestro de moral. Podría ser un lunático o bien podría ser un demonio infernal. Le corresponde a usted hacer su elección. Si este hombre fue, y es, el Hijo de Dios; o si es un demente o algo peor.”